Septiembre, el mes en el que el viento ha cubierto hasta el 62% de la demanda en Alemania 

Los vientos que han recorrido la Unión Europea durante septiembre -explican desde la Asociación Empresarial Eólica (AEE)- han dejado ‘cifras insólitas’ de generación de electricidad:

muchos kilovatios hora limpios, que han supuesto además -añaden desde la AEE- una importante reducción de emisiones de CO2: ‘Con los 29,5 teravatios hora (TWh) generados con el viento en el mes (suficientes como para cubrir con creces el consumo mensual español, que es de 21 TWh) se ha evitado la emisión a la atmósfera de al menos 24,5 millones de toneladas de CO2; en España, las emisiones evitadas gracias al viento son 3,7 millones de toneladas de CO2’.

‘La eólica en septiembre ha proporcionado cifras insólitas de generación eléctrica’. Lo cuenta hoy la AEE en su blog -Somos eólicos-, en el que repasa algunos de los números más llamativos que ha dejado el viento en el mes de septiembre de 2019. ¿Por ejemplo? ‘En España, gracias al viento, se ha cubierto un 18,4% de la demanda eléctrica en el pasado mes (en 2018, en el mismo mes, septiembre, se cubrió un 12,2%); desde el año 2012, no se producía tanta electricidad en septiembre gracias a la energía eólica’. Pero más llamativo aún es el dato del 29 de septiembre en Alemania, donde hay 60.000 megavatios de potencia eólica instalados (por menos de 24.000 en España). El caso es que el 29 de septiembre, en la locomotora de la Unión Europea, el viento cubrió el 62% de la demanda nacional (el 38% restante lo cubrieron la nuclear, el carbón, el gas natural, la solar fotovoltaica y la hidráulica, entre otras).

La energía eólica en el mes de septiembre en Europa ha contribuido también a reducir el precio de los mercados eléctricos europeos, según la AEE: ‘en Alemania, con una cobertura de la demanda eólica del 23,8% frente al 17,1% del año pasado, el precio del mercado eléctrico ha bajado en un 35%; en Reino Unido, un 38%; en Francia, un 43%; y en España, un 34,5%’, aseguran en la Asociación.

España -apuntan desde el Blog de AEE- tiene una importante ventaja sobre muchos países europeos en cuanto a recurso eólico, ya que tiene diferentes regímenes de viento, de modo que, cuando no hay viento en una parte de la península, puede haberlo en otra (véase gráfico a la derecha Coruña versus Cádiz). ‘Gracias a la posición geográfica y a la orografía de nuestro país -explican desde la Asociación-, el desarrollo de la eólica en todo el territorio permite que en el sistema eléctrico español en más de un 95% de las horas del año siempre esté asegurada una aportación superior al 9% de la potencia eólica total instalada’. Por esa causa, entre otras, la AEE asegura por otro lado que ‘un despliegue de eólica bien planificado en toda Europa, que incluya la península ibérica, puede facilitar el objetivo de un mercado único eléctrico europeo descarbonizado y los objetivos de reducción de emisiones para 2030 y 2050’.